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Día de Internet: ¿estás enganchad@?
Hoy, Día de Internet, aprovechamos para hablar de la adicción a Internet, surgida en los últimos años a raíz de la generalización y accesibilidad de las nuevas tecnologías. La psicóloga Marga Barrera, del centro Ajurec de Barcelona nos descubre el perfil de una persona con adicción a Internet.
¿Cuándo podemos decir que una persona sufre adicción a Internet?
La adición a Internet, como todas las adicciones, se define como una necesidad de estar conectado a la red. Las personas que la sufren experimentan pensamientos reiterativos y en ellos existe una dificultad o imposibilidad de cortar la conexión. A pesar de que son conscientes de que sabe que por culpa de esa conducta están abandonando otras actividades que son importantes para su vida diaria.
Pero muchos hemos experimentado esa sensación, ¿es una adicción?
Un adicto a Internet empieza conectándose a con normalidad, como lo pueda hacer cualquiera, pero en la red descubre un mundo que le resulta más interesante y que le llena más que el mundo real. Paulatinamente se va enganchando hasta que llega un momento en que abandona otras actividades cotidianas así como los estudios, el trabajo, los a migos o la familia. Y lo van abandonado todo a pesar muchas veces de que se dan cuenta de lo que hacen, pero no son capaces de dejarlo.
¿Podrías hacernos un perfil de una persona adicta a Internet?
Parece que se están produciendo cambios en este ámbito ya que al principio, cuando llegó Internet a España, el perfil del adicto correspondía al de personas de mediana edad que lo utilizaba para el trabajo. El hecho de que Internet esté en todas las casa ha favorecido la aparición de casos en la población más joven. A nivel de la consulta clínica, podemos decir que afecta a más chicos que chicas.
¿Suelen ser personas tímidas?
Cada caso es diferente, pero acostumbran a ser adolescentes que presentan un problema de introversión o tienen dificultades para relacionarse con la gente de su entorno cara a cara. Estos jóvenes utilizan los servicios que ofrece Internet como el chat, el correo electrónico o los foros para comunicarse con otras personas.
¿Cómo les afecta esta adicción?
Se van conectando cada vez más a menudo y también van ampliando más el rango de horas. Mientras que al principio no les afecta a sus actividades ordinarias porque se van conectando en ratos libres, más tarde estos ratos libres a veces empiezan a incluir la noche, que es cuando funcionan las tarifas planas, y se van quitando horas al sueño. Ésta es una de las consecuencias específicas de la adicción a Internet, la deprivación del sueño.
¿Y cómo les afecta dormir menos?
Cuando empiezan a alargar el horario de Internet por las noches, el rendimiento al día siguiente baja mucho y entonces empiezan las ausencias a clase, el abandono de otras actividades, etc. Básicamente comienzan abandonando todo lo que es tiempo libre y luego, poco a poco, van dejando cosas más importantes como los estudios.
Dices que muchos afectados son todavía adolescentes. ¿Qué pueden hacer los padres?
Normalmente se ve que las pautas educativas son básicas en el desarrollo de cualquier tipo de adicción. A través de la práctica clínica comprobamos que muchas familias o por ser muy estrictas, con unos roles muy definidos. O porque tienen una ausencia total de normas, son familias prototípicas para tener un problema de adicciones. Realmente los padres sí que juegan un papel clarísimo a nivel educativo.
Pero muchos padres ni siquiera saben qué es eso de Internet...
También vemos que en muchos casos los padres detectan el problema de la adicción tardísimo, cuando el chico ya lleva varios años con el problema. No suelen estar muy pendientes de a qué horas se conectan, cuánto tiempo o qué páginas miran. Pero esto también sucede porque los hijos saben hacerlo muy bien para que sus padres no se den cuenta.
Y la pregunta del millón. ¿Cómo se trata?
El tratamiento es básicamente el mismo que para otros tipos de adicciones: en primer lugar se les marca una serie de controles básicos para que puedan llegar a aprender a utilizar Internet de una manera más lógica. La primera fase que han de superar es la etapa de abstinencia total en el uso de Internet. Después, con la supervisión de algún familiar , que sería el co-terapéuta, se le permite ir conectándose en sesiones controladas a nivel de tiempo y en las que también se vigila que mire el correo electrónico una vez al día y siempre a la misma hora y los contenidos a los que accede. También se intenta que no fantasee demasiado, ni anticipe la próxima sesión sino que intente eliminar todos los pensamientos que pueda generar sobre la red.
Una vez ya la conducta de abstinencia está más o menos establecida, lo que se hace es trabajar sobre las causas. Así pues, si se trata de un chico sin amigos o con dificultades para relacionarse se trabaja para que abra su abanico de amigos con los que se relacione cara a cara, que disminuya su timidez, aumente las habilidades sociales, etc.
Redacción MedicinaTV.com
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